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AirBnb is a rental economy, not a sharing economy. By Giorgos Kallis

30 octubre, 2014

The rental economy of AirBnb is not the same as the real sharing economy of urban gardens, time banks or couchsurfing, where users truly share their work, their resources and their assets, without the intermediation of money, and crucially without profit. The rental economy is the inevitable, within capitalism, commodified version of the sharing economy. As the crisis opened opportunities for new forms of mutual aid and sharing, enterprises such as AirBnb saw the opportunity to monetise them and profit.

http://www.thepressproject.net/article/68073/AirBnb-is-a-rental-economy-not-a-sharing-economy

¿La última llamada? Sí… pero el cartero siempre llama dos veces. Por Paco Puche

16 octubre, 2014

Ante unos desequilibrios de la envergadura de los que contemplamos solo quedan ya dos salidas: el colapso o el cambio rápido hacia un nuevo paradigma, a un nuevo equilibrio. Es la metamorfosis o la revolución.

Articulo completo en: http://www.eldiario.es/ultima-llamada/ultima-llamada-cartero-siempre-veces_6_310128995.html

Naomi Klein: el cambio climático en el centro de la política. Por Joan Martinez Alier

3 octubre, 2014

En  su nuevo best seller titulado Esto lo cambia todo. Capitalismo vs. el Clima (Allen Lane, London, 2014), la conocida autora (que publicó No Logo y La Doctrina del Shock) pone el cambio climático en el centro de la política. Y sus protagonistas decisivos no son los gobiernos y las Naciones Unidas, que en Copenhague en 2009 ya mostraron su incapacidad de llegar a un acuerdo de reducción de emisiones, sino las empresas que contaminan y los grupos del ecologismo popular que actúan contra el petróleo, el carbón y la extracción de gas; a los que se podría añadir los movimientos en Brasil y en otros lugares contra la deforestación. “Sea o no el cambio climático su motivación principal, (tales movimientos locales) merecen ser reconocidos como anónimos “guardadores de carbono”, que mediante la protección de sus amados bosques, montañas, ríos y costas, están ayudando a protegernos a todos” (p . 352). Naomi Klein alaba la “Ogonización” y la “Yasunización” y está de acuerdo con el ecologismo de los pobres y los indígenas.

El libro tiene 570 páginas, contiene explicaciones cuidadosas de la química y de la economía política del cambio climático, y lleva 70 páginas de notas al pie y referencias en letra pequeña. Es un libro muy serio y también un libro inspirador que empezó su vida en abril 2009 cuando.Naomi Klein escuchó el reclamo de la Deuda Ecológica de boca de Angélica Navarro, la joven embajadora boliviana ante la ONU en Ginebra. El libro narra con buen humor la participación de la autora como invitada (¿o sin invitación?) en las reuniones del Heartland Institute donde se organiza la negación por motivos políticos del cambio climático, y se burla amargamente de la organización conservacionista The Nature Conservancy que saca petróleo en una reserva natural en Texas a la que tiene acceso con la excusa de preservar la especie llamada “gallo Attwater de la pradera” (Tympanuchus cupido attwateri). Naomi Klein cree en el ecologismo de los pobres y los indígenas mucho más que en el ecologismo de las grandes organizaciones verdes.

 

Naomi Klein ha visitado o ha participado en las barricadas y bloqueos contra la minería de oro a cielo abierto en Grecia por la empresa canadiense Eldorado y en contra de la fractura hidráulica de gas de esquisto en Rumania por Chevron y también en la resistencia al fracking en Francia. Ha viajado a los humedales de Louisiana para inspeccionar los daños del derrame de British Petroleum. Basándose en los informes de EJOLT y otras fuentes, reconstruye la historia real de la propuesta de dejar el petróleo en el suelo en la región de los Ogoni en el delta del Níger y en la Amazonía de Ecuador, y la fundación de Oilwatch en 1995 que ya combinaba entonces la resistencia local contra la industria de los combustibles fósiles con el énfasis en “combustibles que no deben ser quemados”, unburnable fuels que hay dejar en tierra si el aumento de la concentración de dióxido de carbono en la atmósfera debe  ser evitado. La concentración de CO2 ha aumentado de 300 ppm en 1900 a algo más de 400 ppm en la actualidad, y sigue subiendo.

El libro incluye viajes a la devastación de las arenas bituminosas de Alberta en Canadá y la participación en la resistencia de “vaqueros e indios” contra el oleoducto Keystone XL y otros medios de transporte. Los vaqueros y los indios estaban aquí del mismo lado. Narra también la resistencia a la minería de carbón en la cima de montañas. La tarea histórica y muy urgente de disminuir las emisiones de gases de efecto invernadero no puede recaer en las empreas que son culpables del desastre ni en los gobiernos que carecen de poder frente a esas empresas.

 

La tarea recae sobre todo en los numerosos movimientos de base que forman redes, en la fuerza de sus batallas en el terreno frente a las empresas privadas o estatales de combustibles fósiles, en contra de pozos de petróleo y minas de carbón, sus poliductos y sus transportes marítimos, sus refinerías y centrales térmicas. Todos esos movimientos caben bajo el sugerente nombre de Blockadia.

Naomi Klein, mientras escribía este libro estaba tratando de tener un bebé, ahora es ya un niñito que se llama Toma. Sufrió un par de abortos involuntarios; ella dedica algunas páginas a estos acontecimientos tan normales en la vida de las mujeres pero que son muy duros. Ella quiere que entendamos que la reproducción social y el cuidado es más importante que la producción económica, y quiere mostrar el poder de la regeneración de la vida, como en su propia experiencia íntima.

 

Cita el artículo 71 de la Constitución de Ecuador sobre los Derechos de la Naturaleza, incluida la obligación de respetar y restaurar los poderes regenerativos de la Naturaleza. El “derecho a regenerar” es una palabra clave de este libro.

La autora quiere contribuir al movimiento por la justicia climática global. No da instrucciones detalladas sobre la forma de ponerlo en marcha y cómo debamos proceder. ¿Hay que ir a la COP en París en 2015? No hay necesidad de esto porque ya existen muchos movimientos ambientales de resistencia en cualquier lugar donde estemos viviendo. Sin embargo, tal vez algunos de nosotros también deba ir a las calles de París, ¿un millón de personas pacíficas y hacerse cargo de la COP?

El movimiento contra el cambio climático ha de ser tan vigoroso y exitoso como fue el movimiento contra la esclavitud de africanos y como el feminismo lo ha sido, y aún más. Debe buscar aliados pero debe poner el cambio climático en el centro, “la cosa que lo cambia todo”. En la época neoliberal, el “mercado autorregulado” se convirtió en un eslogan político triunfante que arrinconó al movimiento ecologista. Pero el neoliberalismo está debilitado después de la crisis financiera y económica de 2008. En Europa, los mercados de crédito de carbono han fallado. Es hora de que haya políticas más radicales. Pero ellas no vendrán de políticos ineficaces como Obama.

En diciembre de 2012, explica la autora, “Brad Werner… se abrió paso entre la multitud de 24.000 científicos de la reunión de otoño de la Unión Geofísica Americana en San Francisco… la propia sesión de Werner… fue titulada “¿Está la Tierra jodida?” … De pie en frente de la sala de conferencias, el profesor de la Universidad de California, San Diego, hizo seguir su conferencia al público a través del modelo avanzado de computadora que  usaba… habló de los límites del sistema, las perturbaciones, la disipación, los atractores, las bifurcaciones… en la teoría de sistemas complejos. Pero el resultado final fue bastante claro … Cuando un periodista presionó a Werner para una respuesta clara a la pregunta ¿Está la Tierra jodida”?, él dejó la jerga de lado y respondió: “Más o menos”. Sin embargo, había un factor dinámico en el modelo que ofrecía alguna esperanza. Werner lo describió como la “resistencia”, aclarando que esto incluye “la acción directa de los ambientalistas, la resistencia desde fuera de la cultura dominante, como en las protestas, bloqueos y sabotajes de los pueblos indígenas, obreros, anarquistas y otros grupos de activistas”. Se necesita tal “fricción” para detener la máquina económica que se precipita fuera de control”.

Pero como tal vez diría Walter Benjamin, tales movimientos de resistencia deben ir más allá de ejercer un poco de “fricción”; deben tirar con fuerza de los frenos de emergencia del tren que está produciendo más y más gases de efecto invernadero. El Antropoceno es la era en que la humanidad se ha convertido en una fuerza geológica que estropea la faz de la Tierra, pero también podría ser la época en que la humanidad, a través de sus movimientos de resistencia locales y globales, detiene el cambio climático y ayuda a regenerar la diversidad y riqueza de la vida en Tierra

La batalla por Harvard o cómo la Economía se convirtió en la Economía.

1 julio, 2014

La innovación se nutre de la diversidad, pero la diversidad es escasa en Economía. Un episodio poco conocido en la historia de la disciplina, recordado por Tiago Mata en un su tesis doctoral presentada en la London School of Economics,revela cómo se mató la diversidad en Economía. Por Giorgos Kallis.

http://revistaeconomiacritica.org/sites/default/files/revistas/n17/10_GiorgosKallis_LaBatallaPorHarvard.pdf

 

Pudimos

28 mayo, 2014

“Podemos”, en el contexto en que nos movemos, no se refiere a la conquista del Poder y a su implantación jerárquica, se refiere a la posibilidad de conquistar la democracia radical en connivencia con la gente para ir, ahora sí, implantando la justicia social, las igualdades básicas, la erradicación de las pobrezas extremas por medio de la renta mínima garantizada, la desaparición de las cúpulas burocráticas ensillonadas, la erradicación de la guerra y la congruencia con los ecosistemas. Se trata de una lucha claramente anticapitalista y de una orientación ecosocialista, feminista y libertaria.

El artículo completo de Paco Puche lo podeis encontrar en rebelión: http://www.rebelion.org/noticia.php?id=185210

 

El trabajo académico, el asalto neoliberal a las universidades y cómo debería ser la educación superior

16 marzo, 2014

El siguiente artículo es una traducción castellana de una transcripción editada en inglés de un conjunto de observaciones realizadas por Noam Chomsky vía Skype el pasado 4 de febrero para una reunión de afiliados y simpatizantes del sindicato universitario asociado a la Unión de Trabajadores del Acero (Adjunct Faculty Association of the United Steelworkers) en Pittsburgh, PA. Las manifestaciones del profesor Chomsky se produjeron en respuesta a preguntas de  Robin Clarke, Adam Davis, David Hoinski, Maria Somma, Robin J. Sowards, Matthew Ussia y Joshua Zelesnick. La transcripción escrita de las respuestas orales la realizó Robin J. Sowards y la edición y redacción corrió a cargo del propio Noam Chomsky.El artículo completo se puede consultar en: http://www.rebelion.org/noticia.php?id=181563&titular=el-trabajo-acad%E9mico-el-asalto-neoliberal-a-las-universidades-y-c%F3mo-deber%EDa-ser-la-educaci%F3n-

Destacamos aquí uno de los últimos párrafos del artículo, como ejemplo de lo que debería ser el propósito de la educación..

Sobre el propósito de la educación

Se trata de debates que se retrotraen a la Ilustración, cuando se plantearon realmente las cuestiones de la educación superior y de la educación de masas, no sólo la educación para el clero y la aristocracia. Y hubo básicamente dos modelos en discusión en los siglos XVIII y XIX. Se discutieron con energía harto evocativa. Una imagen de la educación era la de un vaso que se llena, digamos, de agua. Es lo que ahora llamamos “enseñar para el examen”: viertes agua en el vaso y luego el vaso devuelve el agua. Pero es un vaso bastante agujereado, como todos hemos tenido ocasión de experimentar en la escuela: memorizas algo en lo que no tienes mucho interés para poder pasar un examen, y al cabo de una semana has olvidado de qué iba el curso. El modelo de vaso ahora se llama “ningún niño a la zaga”, “enseñar para el examen”, “carrera a la cumbre”, y cosas por el estilo en las distintas universidades. Los pensadores de la Ilustración se opusieron a ese modelo.

El otro modelo se describía como lanzar una cuerda por la que el estudiante pueda ir progresando a su manera y por propia iniciativa, tal vez sacudiendo la cuerda, tal vez decidiendo ir a otro sitio, tal vez planteando cuestiones. Lanzar la cuerda significa imponer cierto tipo de estructura. Así, un programa educativo, cualquiera que sea, un curso de física o de algo, no funciona como funciona cualquier otra cosa; tiene cierta estructura. Pero su objetivo consiste en que el estudiante adquiera la capacidad para inquirir, para crear, para innovar, para desafiar: eso es la educación. Un físico mundialmente célebre cuando, en sus cursos para primero de carrera, se le preguntaba “¿qué parte del programa cubriremos este semestre?”, contestaba: “no importa lo que cubramos, lo que importa es lo que descubráis vosotros”. Tenéis que ganar la capacidad y la autoconfianza en esta asignatura para desafiar y crear e innovar, y así aprenderéis; así haréis vuestro el material y seguir adelante. No es cosa de acumular una serie fijada de hechos que luego podáis soltar por escrito en un examen para olvidarlos al día siguiente.

Son dos modelos radicalmente distintos de educación. El ideal de la Ilustración era el segundo, y yo creo que el ideal al que deberíamos aspirar. En eso consiste la educación de verdad, desde el jardín de infancia hasta la universidad. Lo cierto es que hay programas de ese tipo para los jardines de infancia, y bastante buenos.

2013: un año que consolida la lucha contra el filantrocapitalismo y las fundaciones del amianto y los transgénicos.

15 enero, 2014

Paco Puche nos recuerda que no se puede olvidar esta batalla. Nos va en ello la vida a las organizaciones alternativas. Es la astuta manera que adopta el capitalismo en todas sus épocas para confundir a los movimientos sociales de resistencia, intercalándose en sus filas. Lo hace vía cooptación de dirigentes y/o financiación aparentemente gratuita. Es el llamado “filantrocapitalismo”, que sigue muy activo. El artículo completo lo podeis encontrar en: http://www.rebelion.org/docs/179403.pdf

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